En pocas palabras
Navaconcejo se asienta justo en el centro geográfico de nuestra comarca, un lugar privilegiado donde el cauce del río Jerte se ensancha para regar algunas de las vegas más fértiles del norte extremeño. Situado a 445 metros de altitud y con una población que ronda los 2.000 vecinos, somos uno de los núcleos más dinámicos y llanos del valle. Aquí la vida transcurre pegada al río y a las empinadas laderas que nos rodean, las cuales se cubren de un blanco deslumbrante cada primavera. Para nosotros, este pueblo representa el perfecto equilibrio entre la arquitectura serrana que heredamos de nuestros abuelos, la frescura de nuestras riberas fluviales y la energía de una comunidad volcada en el cuidado y mimo de nuestros campos de cerezos.
Historia y curiosidades
Nuestra andadura como pueblo se remonta a la repoblación medieval del siglo XIII, cuando pastores venidos de tierras leonesas y asturianas decidieron asentarse en esta nava fértil. El nombre original que nos dieron fue “Nava del Concejo”, un topónimo que hacía alusión directa a la llanura entre montañas y a la asamblea vecinal que gestionaba el territorio. A lo largo de los siglos, el pueblo fue creciendo y adaptándose al terreno, aprendiendo a domesticar un río caprichoso que en invierno y primavera bajaba embravecido por el deshielo de las cumbres.
A los nacidos en Navaconcejo se nos conoce popularmente con un sobrenombre entrañable: los “ballenatos”. Cuenta una vieja leyenda de tradición oral que un buen día, hace ya muchas décadas, unos vecinos divisaron un bulto oscuro que flotaba y se movía lentamente en las aguas del río Jerte. Convencidos de que una imponente ballena se había adentrado río arriba desde el Atlántico, cundió el revuelo en el pueblo y muchos acudieron con cuerdas y aperos de labranza listos para capturar a la bestia. Al acercarse, descubrieron entre risas y algo de sonrojo que el temido monstruo marino no era más que una albarda (el aparejo acolchado de carga que se coloca sobre el lomo de los burros y mulos) que la corriente se había llevado tras una crecida. Hoy en día, recordamos la anécdota con orgullo y sentido del humor, tanto que incluso un bonito mural en las calles del pueblo rinde homenaje a nuestra querida “ballena”.
Durante siglos, nuestra economía se basó en el cultivo del castaño, la cría de cabras y la manufactura textil de sayales. Sin embargo, a principios del siglo XX, la introducción del cultivo sistemático de la cereza cambió nuestras vidas y el paisaje para siempre. Las antiguas laderas de matorral se abancalaron con mimo, y hoy en día, el cultivo de la cereza y la codiciada picota del Jerte define nuestra identidad y sostiene a la gran mayoría de las familias del municipio.
Qué ver en Navaconcejo
El trazado de Navaconcejo invita a un paseo pausado, descubriendo cómo la piedra, la madera de castaño y el adobe se conjugan para dar forma a una arquitectura típicamente serrana. Estos son los lugares que te recomendamos descubrir:
- La Calle Real: Es el eje vertebrador del casco antiguo y el orgullo de nuestros vecinos. A lo largo de esta calle se conservan magníficos soportales tradicionales sostenidos por columnas de piedra y robustas vigas de madera. Estos soportales servían antiguamente para resguardar a los mercaderes y transeúntes de las lluvias invernales y del implacable sol veraniego. Si te fijas al caminar, verás cómo las plantas superiores de las viviendas sobresalen hacia la calle, creando voladizos y solanas de madera orientadas al sur, ideales en su día para secar higos, castañas y embutidos.
- La Ermita del Cristo de la Misericordia: Construida durante el siglo XVIII, esta ermita barroca es uno de los monumentos más queridos del pueblo. Presenta una fachada sobria de sillería granítica que contrasta con el fervor y cuidado de su interior. En ella custodiamos la imagen del Cristo, objeto de una gran devoción popular en toda la comarca, a la que los vecinos acuden con respeto y devoción durante nuestras celebraciones.
- “La fábrica de la taba”: Ubicada en la zona norte del núcleo urbano, este gran caserón de piedra del siglo XVII nos habla de una época en la que Navaconcejo era un importante centro artesanal. Originariamente funcionó como un secadero de lana y cuero, aprovechando la cercanía del agua para el lavado de las pieles y el tratamiento de los tejidos que bajaban de los rebaños trashumantes. Es un testigo mudo de nuestro pasado preindustrial, antes de que el cultivo de los cerezales se convirtiera en nuestro motor de vida.
- La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción: Situada en una de las plazuelas más agradables del pueblo, este templo data del siglo XVI y destaca por sus muros de mampostería reforzados con contrafuertes de granito y su retablo mayor barroco. La plaza que la rodea es el lugar idóneo para sentarse a escuchar el correr del agua y ver pasar la tarde.
Qué hacer
Si eres de los que disfrutan del contacto directo con la naturaleza y el senderismo, Navaconcejo te va a encantar. Tenemos propuestas para todas las estaciones:
- Ruta senderista Garganta de las Nogaledas: Es, sin duda, una de las caminatas más sobrecogedoras y queridas de todo el norte extremeño. La ruta tiene su inicio en el propio casco urbano, cruzando el río Jerte. Desde allí comienza un ascenso exigente pero bellísimo que discurre en paralelo a la garganta. A lo largo del camino te encontrarás con una sucesión de cascadas de agua cristalina que caen con fuerza entre robles, castaños y enormes helechos. El agua pulverizada en el ambiente te refrescará el rostro mientras asciendes. Para conocer todos los detalles de esta senda, puedes consultar nuestra guía de la Garganta de las Nogaledas.
- Disfrutar de nuestras zonas de baño natural: Pocas sensaciones son tan placenteras en verano como sumergirse en las pozas que el río limpia y renueva constantemente. Contamos con unas magníficas zonas de baño muy apreciadas por los lugareños. La más popular es el charco del Cristo, situado cerca de la ermita homónima, que cuenta con una amplia zona de césped y un chiringuito ideal para comer a la sombra de los alisos. Si prefieres un ambiente algo diferente, puedes acercarte a la zona de Benidorm, bautizada así jocosamente por los vecinos debido a su gran amplitud y a la gran afluencia de bañistas que eligen su playita de guijarros lisos y arena fina para tomar el sol de la tarde.
- Pasear entre cerezales: En los meses de primavera, te aconsejamos perderte por los caminos vecinales que suben hacia las terrazas de cultivo. Caminar bajo el dosel blanco de las flores de cerezo es una experiencia silenciosa y mágica que nosotros, los que vivimos aquí, esperamos con emoción cada año.
Gastronomía local
Nuestra cocina es de base humilde, marcada por la autosuficiencia de la sierra y el pastoreo. Usamos productos frescos que nosotros mismos cultivamos y recolectamos en el término municipal:
- Las Migas Extremeñas: Pan de panadería cortado fino el día anterior, humedecido con agua y sal, y cocinado despacio en caldero de hierro con ajos, pimientos fritos y panceta ibérica. En primavera y verano, nos gusta acompañarlas de cerezas frescas recién cogidas, lo que les da un contraste dulce y ácido insuperable.
- Caldereta de Cabrito: Carne tierna guisada a fuego lento con cebolla, ajo, laurel y nuestro indispensable Pimentón de la Vera. El secreto de nuestra caldereta está en majar el propio hígado cocido del cabrito con un puñado de almendras y ajo frito para ligar la salsa, consiguiendo una textura densa en la que mojar una buena rebanada de pan de pueblo.
- Truchas al estilo del Jerte: Capturadas en las aguas heladas y limpias que bajan de las cumbres. Se limpian y se rellenan con una loncha fina de jamón ibérico antes de pasarse por harina y freírse en aceite de oliva bien caliente.
- Cerezas y Picotas: Desde finales de mayo hasta mediados de agosto, la actividad en el pueblo es frenética. Son los meses de la recolección, cuando las picotas maduran en el árbol y se seleccionan a mano una a una. Es nuestro postre diario y el ingrediente principal de nuestros licores artesanales y mermeladas caseras.
Fiestas y eventos
Las fiestas de Navaconcejo reflejan nuestro carácter hospitalario y alegre, muy vinculado al ciclo de las estaciones:
- San Sebastián y el Taraballo (20 de enero): Es una de nuestras tradiciones más antiguas y pintorescas. El protagonista es “El Taraballo”, un personaje vestido con un traje de llamativos colores y una máscara de cuero que recorre las calles del pueblo portando un látigo con una taba (hueso) en el extremo. Con él, va abriendo paso a la procesión del santo y ahuyentando a los chavales que intentan robarle las castañas que lleva en su zurrón.
- Fiestas del Santísimo Cristo del Valle (14 y 15 de septiembre): Son nuestras fiestas patronales, en las que el ambiente familiar lo inunda todo. Hay verbenas nocturnas, actividades infantiles, charangas y la tradicional subasta de banzos para portar al Cristo. Es una época maravillosa en la que los hijos del pueblo que emigraron regresan para reencontrarse con sus raíces.
- La Cerecera (junio y julio): Durante la época de recogida de la cereza, Navaconcejo acoge mercadillos tradicionales, jornadas gastronómicas y visitas culturales para celebrar la cosecha de nuestro oro rojo.
Dónde dormir
Dormir en Navaconcejo permite disfrutar de la tranquilidad del entorno rural con todas las comodidades. Disponemos de variadas opciones:
- Casas Rurales en el Casco Antiguo: Muchas de las antiguas viviendas con entramado de madera han sido cuidadosamente rehabilitadas para ofrecer alojamiento rural. Alojarte en ellas te permitirá sentirte como un vecino más, comprando el pan por la mañana y charlando en la plaza.
- Apartamentos Turísticos a la orilla del río: Perfectos para quienes prefieren la independencia de gestionar sus propios horarios de cocina tras una larga jornada de caminata. Muchos cuentan con terrazas orientadas al curso del agua.
- Cabañas de Madera y Campings: En la ribera del río Jerte dispones de campings y complejos de cabañas de madera rodeados de frondosos árboles que proporcionan una sombra y frescor estupendos durante las noches de verano.
Cómo llegar
Llegar a Navaconcejo es sencillo gracias a la carretera nacional N-110, que cruza longitudinalmente todo el valle y sirve de eje de comunicación:
- Desde Madrid: Un viaje de aproximadamente 2 horas y 35 minutos (unos 215 km). La opción más cómoda y directa es tomar la autovía A-5 hasta la salida hacia Plasencia, y desde allí subir por la N-110 en dirección noreste. Si prefieres un trayecto con más encanto paisajístico, puedes optar por ir por Ávila cruzando el bellísimo puerto de Tornavacas. Tienes información detallada sobre esta ruta en nuestra guía sobre cómo llegar a la comarca.
- Desde Cáceres: Apenas 1 hora y 15 minutos de trayecto (100 km). Debes tomar la autovía de la Plata A-66 en dirección norte hasta Plasencia, y posteriormente incorporarte a la N-110 que te conducirá directa a nuestro pueblo.
- Desde Salamanca: Alrededor de 1 hora y 35 minutos (110 km) de conducción hacia el sur, descendiendo por la carretera N-110 a través de Barco de Ávila. Es una ruta montañosa preciosa que te regalará vistas espléndidas a medida que te adentras en nuestra comarca, pasando cerca de localidades como Jerte.
Mejor época para visitarlo
Recomendamos planificar tu viaje principalmente en Primavera y Verano, que son los meses en los que el valle despliega todo su esplendor:
- Primavera: Es la estación del renacer. Primero con el manto blanco de la floración de los cerezos, que tiñe los valles de Navaconcejo a finales de marzo. Poco después, el deshielo de las cumbres llena de fuerza la garganta de las Nogaledas, haciendo que las cascadas rujan con un agua limpia y ensordecedora.
- Verano: La mejor opción para escapar del sofocante calor de la meseta. Nuestras frescas aguas de montaña te esperan en los charcos del Cristo o de Benidorm, mientras que en las calles del pueblo se respira el dulce olor a cerezas recién cosechadas.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Cuál es la mejor zona para bañarse en Navaconcejo?
La mejor zona para bañarse dependerá de lo que busques. Si vienes en familia y quieres comodidad, el charco del Cristo es ideal, ya que cuenta con zonas de césped sombreadas por alisos y servicios como chiringuito. Si buscas un área más espaciosa con una pequeña playita fluvial para tomar el sol, te recomendamos la zona conocida popularmente como Benidorm. Ambas cuentan con aguas cristalinas y muy refrescantes.
¿Cuánto se tarda en hacer la ruta de la Garganta de las Nogaledas?
La ruta circular de la Garganta de las Nogaledas tiene una longitud aproximada de 6 kilómetros y un desnivel positivo de unos 350 metros. A un ritmo tranquilo, disfrutando del paisaje y parándote a tomar fotografías en las distintas cascadas, se suele completar en unas 2 horas y media o 3 horas. Recuerda llevar calzado con buen agarre, ya que los senderos junto a la garganta pueden resultar resbaladizos por la humedad del agua.
¿Dónde se encuentra “la fábrica de la taba” y qué era originariamente?
“La fábrica de la taba” se localiza en la parte septentrional de Navaconcejo, cerca del paso de la carretera nacional y próxima al río. Fue edificada en el siglo XVII y funcionó durante mucho tiempo como un secadero de lana y cuero. Este edificio es uno de los pocos ejemplos que quedan de la próspera actividad textil preindustrial que sostuvieron nuestros antepasados en el Valle del Jerte mucho antes de la llegada masiva del cultivo de cerezos.
